sábado, 23 de agosto de 2014

Verdadera autocrítica o anarquismo 2.0

El Comandante Hugo Chávez, manifestó en muchísimas oportunidades que “la autocrítica y la corrección a tiempo es fundamental e imprescindible para el proceso revolucionario”. “La autocrítica debe ser para revisar, para rectificar y para reimpulsar siempre la revolución por dentro de ella misma”.

Si hay algo que nos enseñó Chávez es que el pensamiento del chavismo es profundamente crítico. Crítico para aprender, para aleccionar todos los pasos que se están dando y no para destruir como algunos que andan por ahí desde que Nicolás Maduro ganó la presidencia de la República y que se han dedicado a destruir detrás de un teclado todos los grandes esfuerzos que se vienen realizando.

A estos destructores, porque de críticos no tienen absolutamente nada, hay que recordarles que nuestro presidente obrero Nicolás Maduro no llegó a Presidente de la República para complacer a nadie, solo al pueblo venezolano y así darle continuidad al legado de nuestro eterno comandante. Esos “rambos del teclado” que conforman ahora una secta llamada Marea Socialista, que por cierto se dedicaron solamente a hablar paja sobre el Congreso del PSUV y no sacaron ni un delegado, hay que recordarles a cada segundo que Nicolás llegó ahí por la decisión de Chávez y la confianza que el pueblo le dio, y que este no tiene compromisos personales con nadie y mucho menos compromisos económicos con la burguesía, ni compromisos con partidos políticos de la vieja partidocracia, ni con ningún sector, como han querido decir algunos de estos trasnochados en sus bodrios que salen a cada rato en sus páginas web y que sectores de la ultraderecha los replican de inmediato en sus medios de comunicación, algunos de estos hasta ligados al narcotráfico colombiano.

Uno de estos nefastos que se hacen llamar “autocríticos” pero que ni las comillas de eso tiene, se la pasa escribiendo tras bastidores para sectores del fachismo más rancio e incluso pudimos ver en unos correos que salieron a la luz pública que este envía su número de cuenta para que le depositen lo acordado por sus servicios, todos sabemos quién es ese personaje al que debemos recordarle que una de las más grandes tareas y misiones que le dejó Chávez a Nicolás es la de construir una fuerza del estado, la fuerza política para la dirección colectiva y la irreversibilidad de la Revolución Bolivariana.

El pueblo revolucionario está claro y seguirá avanzando a pasos agigantados en este camión en revolución, allá aquellos que se quedaron en el camino y haciéndole ojitos a la derecha. Nosotros los revolucionarios no andamos chillando. Los verdaderos combatientes no chillan, combaten y pujan. Nuestra lucha hoy, la batalla histórica de la Revolución y del pueblo venezolano es acabar con toda forma de esclavitud moderna, una oscura y sutil esclavitud que ya no se ejerce mediante el látigo, el hierro y los grilletes, sino a través de cadenas invisibles de los perversos mecanismos de explotación capitalista, esa es nuestra verdadera lucha.

Nuestra Revolución Bolivariana y que nos legó Chávez, se presenta en todos los espacios, y junto a nuestros cuadros bien sea asumiendo, construyendo,  debatiendo y haciendo una verdadera crítica constructiva entre nosotros; no le tenemos miedo a la autocrítica porque llegamos aquí para construir una unidad política hegemónica, y un proceso revolucionario que nos permita cumplir con la obra más magnifica hecha a puño y letra del Comandante Eterno Hugo Chávez que es el Plan de la Patria y que tenga como principal meta la eliminación de la pobreza y el avance del Socialismo en todos los espacios del país.

Seguiremos luchando y venciendo.
Lenin Dávila Guerrero

@lenindg

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